Hoy, Mauricio Salvador escribió esto sobre mí:
Selva Hernández es una mujer particular; bibliófila, librera, diseñadora, coleccionista, tipógrafa. Su mundo es un constante diálogo entre la historia y las nuevas y destellantes maneras de aprehender el mundo. Sin ir a contracorriente es capaz de detenerse y mirar atrás. Su casa, también, es como un libro, que se abre y va descubriendo secretos de un librero a otro librero, de una habitación con tipos móviles a un taller para niños (plastilina, paredes rayadas, crayolas) a un estudio con primeras ediciones de viejas revistas o a otro con docenas de carpetas repletas de ex libris clasificados por países. Su entusiasmo por los libros contagioso. Para cada libro, estampa o ex libris que coloca en tus manos, tiene un adjetivo o una frase que resume su admiración por lo que tú estas tocando o viendo; pero como suele suceder, lo que uno ve no es lo que ella ve; siempre hay algo más.
No sé si sea real, pero es bonito.
“What good shall I do this day?”: Benjamin Franklin’s daily schedule
Founding Father of the USA (and the one man most often confused as a former president), founder of the first public lending library, founder of a fire department, university, and hospital, inventor, and role model for one of this country’s greatest traits (ingenuity!)… how did Benjamin Franklin do it? To start: he had a good schedule.
Above image from And the Pursuit of Happiness, by Maira Kalman.
Ben Franklin was a badass
visual thinker. This schedule is just dying for a parody. “What beautiful thing shall I destroy this day?”
day?”: Benjamin Franklin’s daily schedule Founding Father of the USA (and the one man most often confused as a former...
Hmmm… I used to ask myself the very same thing when I woke up and went to bed. Now it’s “What the eff do I need to do to...