Hoy, Mauricio Salvador escribió esto sobre mí:
Selva Hernández es una mujer particular; bibliófila, librera, diseñadora, coleccionista, tipógrafa. Su mundo es un constante diálogo entre la historia y las nuevas y destellantes maneras de aprehender el mundo. Sin ir a contracorriente es capaz de detenerse y mirar atrás. Su casa, también, es como un libro, que se abre y va descubriendo secretos de un librero a otro librero, de una habitación con tipos móviles a un taller para niños (plastilina, paredes rayadas, crayolas) a un estudio con primeras ediciones de viejas revistas o a otro con docenas de carpetas repletas de ex libris clasificados por países. Su entusiasmo por los libros contagioso. Para cada libro, estampa o ex libris que coloca en tus manos, tiene un adjetivo o una frase que resume su admiración por lo que tú estas tocando o viendo; pero como suele suceder, lo que uno ve no es lo que ella ve; siempre hay algo más.
No sé si sea real, pero es bonito.
Pages from Danis Rose’s personal copy of Finnegans Wake, annotated to indicate, inter alia, sources of words and phrases in Joyce’s notebooks.